El amor es un lenguaje universal, no necesita de traducciones, puede expresarse con una mirada, una sonrisa o una caricia. Cada noche, Mufasa Café es testigo del amor en todas sus etapas, y muchas veces nos hemos preguntado acerca de “esa cosa tan extraña” que nos sucede cuando nos enamoramos.

En nuestro anhelo por investigar el amor, nos ha parecido interesante adentrarnos en la investigación científica sobre los sentimientos en todas sus vertientes. En el camino, nos hemos encontrado con las fantásticas teorías de la reputada Helen Fisher. Esta antropóloga y bióloga estadounidense lleva más de 30 años dedicada al estudio del amor desde una perspectiva científica.

En su opinión, es necesario estudiar el proceso cognitivo y neurobiológico que conllevan el amor y la atracción, para comprender las diferentes emociones que se manifiestan en cada etapa de la relación.

Fisher ha sido capaz de identificar los elementos neurobiológicos de cada experiencia de amor y los clasifica en tres etapas: el deseo, el amor romántico y la etapa de madurez. Estos tres amores ocurren en diferentes partes del cerebro y se producen independientemente uno del otro.

Etapa 1: la lujuria

La lujuria proviene del cerebro reptiliano y está relacionada con la reproducción instintiva. Además, puede irse tan rápido como llegó y no está vinculada con el apego.

La adrenalina y la dopamina tienen mucho peso en esta fase del amor. La adrenalina influye en la atracción y en la exitación, haciendo que el corazón lata más fuerte, suba la presión arterial  y produzca
una oleada de energía.

Además, desciende la actividad del lóbulo frontal del cerebro, lo cual se relaciona con el razonamiento lógico. Es decir, ¡podemos llegar a estar totalmente obnubilados!

Etapa 2: el amor romántico

Cuando estamos en esta etapa, los químicos de nuestro cerebro están funcionando a toda máquina. La serotonina está involucrada en el amor romántico, produciendo sensaciones de bienestar, regula el humor, la ansiedad, el apetito y los estados del sueño. En esta etapa, los niveles de serotonina se suprimen, correspondiéndose con los que se producen en el trastorno obsesivo compulsivo. Esa es la razón por la que nos sentimos obsesionados con la persona que nos gusta. 😉

Por otro lado, el tipo de conexiones que se producen en el cerebro cuando estamos enamorados, puede compararse con el estado que sufrimos cuando tomamos altas dosis de cocaína. Y esto explicaría porque el amor es tan adictivo. Aquí entra en juego la dopamina, que es el neurotransmisor asociado con el placer.

Por último, también entra en juego la ocitocina, que se le ha llamado la “hormona del abrazo”, y las endorfinas, que producen alegría, felicidad y amor.

Etapa 3: el compromiso y la lealtad

Dicen que la pasión siempre se apaga, pero no con ello el amor. Pasado un tiempo llega la tercera etapa, la más duradera: la etapa del compromiso y la lealtad.

El compromiso es una sensación increíblemente potente y no es fácil que ocurra. Es el punto en el que el amor se convierte en incondicional, donde la confianza alcanza su máximo. Es la fase en la que aprendemos a aceptar los errores de nuestra pareja y en la que compartimos tanto las victorias como las derrotas de la vida.

“Amar no es solamente querer, es sobre todo comprender”. Françoise Sagan

Los científicos han demostrado que, en las parejas que llegan a este nivel de compromiso, sus sentimientos de identidad se fusionan con los de la otra persona.

Claramente, el compromiso surge de la idea de que la relación va a persistir indefinidamente. Normalmente, este compromiso falla cuando uno de los miembros de la pareja cambia fuertemente su forma de comportarse, sin contar con su pareja. Por ejemplo, cuando hay un engaño, o surgen adicciones.

Sólo el compromiso es duradero

Según las teorías de Fisher, superar cada fase es un requisito previo para pasar a la siguiente, pero hay que tener claro que la única etapa que puede perdurar en el tiempo es la del compromiso.

Sin embargo, hay quien siempre quiere estar en la misma etapa y no acepta que hay que pasar a la siguiente. Por eso muchas personas andan buscando el amor eternamente, porque no aceptan que la pasión y el amor romántico tienen su fin…

Pin It on Pinterest